El día que sonreír se volvió necesidad.
Eh
vuelto a casa, como todos los días, adaptándome a una vida rutinaria,
soportando mentes sucias y mediocres, siguiendo la corriente para no verme tan
distante ni antisocial. Mi madre no se ha percatado, no hice ruido al entrar,
ella, como si el mundo no tuviera una guerra a unos cuantos países de aquí,
como si a la vuelta no existiera un par de niños sin hogar, como si el gobierno
no estuviera creando nuevos planes para hacernos creer que nos benefician sus
torpes alternativas cuando prácticamente nos está jodiendo la vida, el futura y la mente. Sigue ahí,
reposando es el cómodo sofá, inquietada de no tener ninguna notificación hace
15 minutos, agobiada de no poder aprender rápidamente a usar ese aparato.
Recuerdo
sus manos moviéndose rápidamente por encima de las telas, de esos hilos, ese
papel que hacía parecer una flor, creando adornos, tarareando un par de
canciones, brincando, recuerdo su sonrisa tan grácil, y el olor a comida,
saliendo de la cocina. Ahora simplemente parece reír por razones absurdas, un
par de vines que hacen bromas supongo graciosas.
Hace
tiempo que me eh tragado esas ganas insólitas de hablar con alguien, mi hermano
ha dejado de jugar por la casa, de hacer sus reuniones, de salir con sus
amigos, comprendo que el sol es cruel, y cala por las tardes, este no sería tan
cruel si nosotros no utilizaríamos y provocaríamos tantas radiaciones,
conexiones con satélites artificiales que penetran la capa de ozono volviéndola
más frágil.
Quisiera
volver hacia el pasado, unos 40 años atrás, podría así advertirles a todos que
sonreír en un par de años va a ser una obligación, una máscara de felicidad
falsa.
-Walker,
levántate es navidad!!!!
Abro
mis ojos, y me doy cuenta de que el televisor que hace unos minutos estaba frente a mi cama, me levanto y dirigiéndome a
las escaleras parece ser que por la ventana está la vista que tanto soñaba, en
el pasado.
La
sala está llena de adornos, las paredes son de madera, el árbol navideño poso
entre miles de cajas de regalos, y un ambiente lleno de alegría sin tecnología
que interrumpa la ocasión.
Fue
la pesadilla más terrorífica que puede haber soñada, deseo que no se haga
realidad, aunque la noche anterior desee tanto que la sociedad se actualizara…
No hay comentarios:
Publicar un comentario